jueves, 4 de octubre de 2012

¿Atashi kirei? ¿Kore Demo?



Constantemente me pregunto qué es la vida sino una búsqueda constante de la belleza, la perfección y el equilibrio.
Constantemente a lo largo de mi niñez me encontré devastada ante la falta de orden del mundo, ante lo horrible de la vida, apreciando con una sensación de temor y vértigo que tal vez solo Edgar Allan Poe ha sabido describir fielmente, el horror de lo cotidiano, lo macabro de lo no necesariamente sobre natural. Estupefacta ante la inacción de los adultos, ante lo obvio de las respuestas y sobre todo ante el silencio.
Ya en mi adolescencia decidí hacer algo al respecto, cambiar esto de una vez por todas. En ese momento decidí amar al mundo, y confiar en el, ellos eran como yo, humanos. Pero el mundo no cambió, el mundo no quería cambiar. Así que decidí hacer un templo para mí y no permitir que me cambiara jamas con su corrupción oscura y nublara mi alma.
Pero yo vivía junto a ellos, comía junto a ellos, cuerpos sin alma, desplazándose como autómatas a sus vidas sin sentido, trayendo hijos al mundo como símbolos de poder y visitando las iglesias diciéndose a si mismos que la vida no acaba.
Así salí a la calle, a mis 15 años, a ganarme la vida y con la firme determinación de no crecer, de no ser como ellos.
Y mi aventura comenzó con el enorme peso de la responsabilidad por equipaje y la certeza de que algo bueno iba a pasar. Con el tiempo todo lo bueno llegó y emprendí una vida nómada, dedicándome solo a hacer el dinero suficiente para vivir y disfrutar de la vida, no siempre con todas las comodidades, pero libre.
Hoy que lo puedo ver mi vida fue solo una enorme odisea en busca de alguien que me amara tanto como yo no me he podido amar jamas.Todo lo que quise fue alguien que me considerara hermosa y me convenciera de eso.
Tropecé una y otra vez hasta que después de mucho equivocarme, yo lo encontré, encontré a la persona que me ama sobre todas las cosas, y me invade la duda... ¿El amor verdadero existe? ¿La gente de verdad se ama para siempre, o llega un momento en que solo se toleran? ¿La gente solo se conforma y se cansa de buscar?
¿Realmente estoy lista para bajar mis velas para siempre y sustituirlas por las tardes de bordado que adornan mis veranos? Hace una semana que sueño, hace una semana que huyo en mis noches como una ladrona y me voy a recorrer e mundo y vivir aventuras. Hace una semana mi vida se ha llenado de romance y de acción y me siento viva. Pobre niña tonta que vive de sueños y sueña su vida, que se retira a la inmensidad surrealista y se da la oportunidad de sentir navegando con la luna.
Hoy es el día es el que veo mi vida escurrirse entre mis dedos con manicura francesa, veo mi rostro marchitarse y me doy cuenta de que no me he rendido, esta es mi rebeldía, el no resignarme. Tal vez ninguno de nosotros se resigna, quizás todos somos rebeldes y asi toleramos nuestras vidas de impuestos y asfalto, tal vez todos tenemos en el hombro una cotorra invisible que nos cuenta quienes somos y todo lo que hacemos por las noches, donde nadie es nuestro dueño.
Al final, el mundo si quería cambiar, al final de alguna forma, todos hacemos algo...